Bendiciones hermanos, quiero contarles mi testimonio con el aceite de san Miguel.

 
El 4 de febrero de este año tuve un accidente, me quemé los pies con agua hirviendo, una más afectada que la otra, me curaron con membranas y luego solo con cremas las cuales me ardían muchísimo porque tenía la piel expuesta, “en vivo”. Conversando con Lilli me habló del aceite de san Miguel, yo ya lo tenía, y con miedo, por el dolor, me lo empecé a aplicar y sorpresa, no me dolió para nada, más bien me refrescaba, me lo apliqué 3 veces al día hasta la fecha y mi piel no solo se sanó sino que también empezó a regenerarse, actualmente me estoy aplicando la crema de san Miguel y las manchas han ido aclarando.

Muy agradecida con la Trinidad Sacrosanta.